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Ing. Sandra de Jesús Sánchez

Ing. Fernando Sánchez Garibay

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Partidos políticos

Antecedentes.

Al iniciarse la lucha por la Independencia, en México no existían los partidos políticos, aunque eran notorias las divisiones sociales. Antes de la Conquista, entre los habitantes del altiplano solamente destacaban los pueblos dominantes y los dominados.

Con la presencia y la hegemonía de los europeos, las diferencias sociales se establecen a partir del nacimiento de las personas. Surge entonces la necesidad de consolidar el poder ante un pueblo sojuzgado y diverso en su estructura social.

Los conquistadores impusieron su esquema de gobierno, aunque permitieron, por conveniencia, distinciones entre antiguos caciques autóctonos, que gozaron de algunos privilegios y canonjías, pero no de libertad.

Durante la Colonia, el gobierno de la Nueva España representaba al rey; por lo tanto, era impuesto por él. El mando político lo ejercía el monarca ultramarino, por medio de un reducido grupo que actuaba en su nombre. Con esa patente, se manejaba una maquinaria precisa, inflexible, insolente, ansiosa de poder y de riqueza que oprimía impunemente a la población dominada. El poder era el rey, y su ejecutor era el virrey, a quien nombraba a su arbitrio. Y el gobierno funcionaba a base de paisanaje y relaciones palaciegas. Este era el mecanismo que operaba en todos los rincones de la Nueva España.

En 1808 se hacen presentes las primeras  inquietudes mexicanas por liberarse de la dependencia de España, y la única solución se encuentra, dos años después, en la lucha armada por la libertad.

Al fragor de la contienda surgen dos grupos, que a todas luces son dos partidos en oposición, cada uno al lado de su causa: los realistas y los insurgentes. Los primeros estaban a favor de seguir bajo la protección de la metrópoli española, en tanto los segundos anhelaban separarse de ella. La contienda comienza en 1810 y termina formalmente en 1821, con la entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México. Diez años de dura lucha para lograr la independencia.

Al triunfar el movimiento libertario y alcanzarse la autonomía de los mexicanos comienzan a surgir fuertes posiciones de grupo para abordar las responsabilidades del poder político. Aparece la necesidad social de la unidad, que sólo se logra parcialmente por medio de grupos laborales. Marcadamente la patria nueva se divide en dos poderosas vertientes, que habrán de prolongarse hasta nuestros días. Sin embargo, en esa etapa, estas dos tendencias sociales no pueden catalogarse como partidos políticos, sino como dos bandos en evidente confrontación.

Al término de la Colonia, es Agustín de Iturbide quien genera las condiciones apropiadas para ascender al poder, y, aunque exhibe ambiciones personales, logra establecer un imperio que él encabeza.

Lo importante, por el momento, se había logrado: liberarse de la influencia monárquica de España. Formar el primer imperio mexicano no era lo que el pueblo anhelaba, pero había la urgencia de superar la etapa bélica y de inestabilidad social. Luego cambiarían las cosas. Se necesitaba crear un campo propicio para incursionar en la democracia. Para eso era urgente la creación de partidos, pues ellos son la principal coyuntura en el vaivén de las aspiraciones sociales. Ya estaban creados los intereses de grupo que unen a las clases sociales.

Las corrientes políticas también tomarían su cauce y el correspondiente membrete que las identificara en esa etapa. El Imperio de Iturbide fue breve; le siguió la República.

Los grupos se consolidan por afinidad de labores, oficios y funciones, inclinándose a favor de sus líderes idóneos. Surgen los gremios de artesanos, las asociaciones de comerciantes, arrieros, campesinos, maestros, religiosos, etc., todos prestos a defender sus intereses personales y de grupo.

Las primeras asociaciones de importancia adquirieron una evidente tendencia política, y se conformaron dentro de los centros laborales. Fueron las elementales manifestaciones para establecer relaciones temporales entre el pueblo y el Estado. También tomaron auge los talleres masónicos que, con características culturales propias, proliferaron en la capital mexicana. Los más célebres fueron los que dirigían dos destacados triunfadores del sur en la lucha por la Independencia. Los intereses creados los llevaron a esas representaciones. El país se encontraba en el momento en que debía comenzar, por lo menos, a superar una marcada época feudal y disponerse, no sin riesgos enormes y abrumadoras dificultades, a transitar por una nueva etapa.

Las familias favorecidas con el sistema colonial formaban una agrupación que deseaba retener sus viejos privilegios; a ellos se les llamó conservadores. Por su parte, el grupo social de triunfadores en la lucha nacional buscó por los mejores medios el reconocimiento a su participación en el logro de la independencia y la libertad que ya algunos disfrutaban; se trataba no sólo de plantearse proyectos, sino realidades propias de una nación libre; ese grupo se identificaba como el de los liberales.

Los conservadores y los liberales mantuvieron una constante y encarnizada lucha por el poder durante casi todo el Siglo XIX, lucha que propició un innegable deterioro en el progreso del país.

Estos grupos antagónicos se movilizaban bajo la dirección y las aspiraciones de logias masónicas que representaban los intereses de muchos ciudadanos. Las logias de mayor poder en la capital del país fueron la del Rito Escocés y la del Rito Yorquino; la primera bajo la batuta del general Nicolás Bravo, representando a los liberales conservadores; y la segunda, dirigida por el libertador Vicente Guerrero, representando a los liberales radicales. Estas dos logias, en la práctica, actuaban en el escenario nacional como dos partidos políticos. Existieron otras logias, de menor influencia social, como la Gran Legión del Águila Negra, y el Rito Nacional Mexicano. Estas agrupaciones se distinguieron por conservarse herméticas, cerradas en un círculo secreto y misterioso. Esta situación la conservaron hasta 1928 cuando se promulga la ley del 25 de octubre en que se restringen esas facultades. Esa ley establece limitaciones: contra toda reunión clandestina que, por regla o instrucciones determinadas, formaran cuerpo o colegio e hicieran profesión de fe secreta.

Los primeros pasos políticos dados por el gobierno republicano separaron a los dos grupos en centralistas (conservadores) y federalistas (liberales). Aquél representado por el general Santa Anna y Lucas Alamán, entre otros. Los liberales, a su vez,estaban catalogados en dos ramas: los moderados y los progresistas; en diferentes épocas encontramos, entre los más destacados líderes, a Gómez Farías, José María Luís Mora, Benito Juárez, Lerdo de Tejada y Porfirio Díaz.

En la parte sur del estado de México, hoy estado de Guerrero, mantuvo la hegemonía política el general Juan Álvarez, y, en su momento, representó a los liberales republicanos progresistas. Los primeros antirreelecionistas estuvieron dirigidos por el general Porfirio Díaz, quien enarboló las banderas de los planes de La Noria (1871) y Tuxtepec (1876). Porfirio Díaz triunfa con el segundo plan, que le permite arribar al poder. Al término del primer periodo, se retira, pero regresa después, para reelegirse sucesivamente hasta 1910. En pleno Porfiriato (1892), surge con funciones de partido político un grupo que lucha por consolidar el régimen; se denominó Unión Liberal, que el pueblo motejó como los Científicos. En 1896 nace otra agrupación con la misma finalidad; se llamó Círculo Nacional Porfirista.

Con más fuerza, al inicio del Siglo XX los partidos políticos comenzaron a florecer, pero solamente estaba permitido que funcionaran con ciertas restricciones y con el nombre de clubes políticos. Se multiplicaron y mostraron su tendencia en contra del gobierno, que ya daba muestras fehacientes de decadencia. A partir de esta época, comienzan a definirse los partidos políticos.


Conceptos y nombres.

Un partido político se define como una agrupación con tendencias políticas. La primera palabra deriva del latín pare, que indica parte o fracción; la segunda: político, viene del griego polis: ciudad (de ésta deriva la palabra ciudadano). Por lo tanto, ambas forman una frase híbrida, que se entiende como una actividad determinada de una parte de la ciudadanía.

Los partidos políticos aspiran a convertir sus aspiraciones y principios teóricos en programas de gobierno.

Los partidos en México fueron apareciendo de acuerdo a la trasformación que presentaba cada una de las etapas históricas del país. Unos grupos políticos se consolidan conforme aparecen; en cambio otros tienen vida efímera. Los menos fuertes han quedado en verdadero intento de formación. Los partidos con reconocimiento de existencia oficial surgen en los inicios del Siglo XX.

Algunos de los que dejaron huella de su existencia, o existen en la actualidad, se anotan enseguida:

  • Partido Democrático (PD). Se inició llamándose club, y quedó integrado como partido el 22 de enero de 1909. Estuvo dirigido por Benito Juárez Maza. Era de tendencia porfirista y contrario a los Científicos. Su periódico se llamó México Nuevo.
  • Partido Reelecciones (PR). Porfirista. Se manifestó en febrero de 1909. Estuvo dirigido por Rosendo Pineda y Pedro Rincón Gallardo, entre otros. Sus periódicos fueron La Reelección y El Debate.
  • Partido Nacional Democrático (PND). Porfirista y reyista (refiriéndose al general Bernardo Reyes). De poca trascendencia; combatió a Corral en la vicepresidencia. Apoyaba a Reyes, y terminó inclinándose por Dehesa.
  • Partido Antirreelecionista (PA). Aparece en mayo de 1909. Lo encabeza Francisco I. Madero. Se conformó con clubes locales integrados en uno central nacional. Fue su presidente Emilio Vázquez Gómez y otros valiosos ciudadanos que postularon el lema de la No Reelección. Su vocero, el periódico El Antirreeleccionista.
  • Partido Católico Nacional (PCN). Aparece en mayo de 1911. Lo dirige Manuel Amor. Su lema: Dios, Patria y Libertad. Sus candidatos fueron Francisco I. Madero y Francisco León de la Barra.
  • Partido Nacional Independiente (PNI). Se estructuró en mayo de 1911. Fue dirigido por Alfonso Cravioto. Antirreeleccionista.
  • Partido Liberal Constitucionalista (PLC). Aparece en 1916. Agrupó a los militares dirigidos por Pablo González y Benjamín G. Hill. Maderistas inclinados a Carranza. En 1920 fue obregonista.
  • Partido Nacional Cooperativista (PNC). Surge en agosto de 1917, dirigido por Jorge Prieto Laurens. De poca duración.
  • Partido Socialista Obrero (PSO). Dirigido por Luis N. Morones (destacado líder de la CROM). Aparece y desaparece en 1917.
  • Partido Laborista (PL). Aparece a fines de 1919. Apoya a la CROM. Ganan el ayuntamiento del D. F., y la Secretaría de Economía, para Morones. Con la caída de Calles, desaparece.
  • Partido Comunista Mexicano (PCM). Se forma en septiembre de 1919, y se estabiliza en 1923. Estuvo dirigido por Manabedra Nath Roy, Frank Reaman, José Allen e Hipólito Flores, entre otros. Este partido implanta el término revolucionario francés: partido de izquierda, muy en boga entre los partidos políticos triunfadores en la URSS. La izquierda pertenece desde entonces a las fuerzas surgidas del pueblo. La derecha correspondea los grupos formados por los conservadores. Su periódico de combate: El Machete. Fue hasta las elecciones de 1976 cuandopresenta como candidato a la Presidencia de la República a Valentín Campa. 
  • Partido Nacional Agrarista (PNA). Se funda el 13 de junio de 1920, dirigido por Antonio Díaz Soto y Gama, ideólogo del zapatismo. 
  • Partido Revolucionario Institucional (PRI). Llega a ostentar este nombre después de llamarse, primero, Partido Nacional Revolucionario (PNR); nació como tal en diciembre de 1928, llevando el lema de Instituciones y reforma social. Cambia su denominación por la de Partido de la Revolución Mexicana (PRM), en marzo de 1938; su nuevo lema es: Por una democracia de trabajadores. En su marcada evolución y ostentando el poder, redefine su nombre y se llama Partido Revolucionario Institucional (PRI), en asamblea nacional del 18 de marzo de 1946, quedando superadas las sigla anteriores. El nuevo lema expresa: Democracia y justicia social. Su periódico informativo: La República. Este partido obtuvo el poder en México desde su fundación por el presidente Plutarco Elías Calles en 1928. Mantuvo la Presidencia del país hasta el año 2000, en que pierde las elecciones y cede su hegemonía política de más de 70 años, frente al triunfo del Partido Acción Nacional (PAN), que repite resultados para el periodo 2006–2012, dándose la alternancia en el poder.
  • Partido Fuerza Popular (PFP). Tuvo tres años de vida: del 13 de mayo de 1946 al 28 de enero de 1949. Era la fuerza viva de la Unión Nacional Sinarquista y la continuación de la rebelión cristera. Estuvieron al frente, entre otros, Antonio Madrigal Urbizo, Gustavo Arizmendi y Enrique Morfín González. 
  • Partido Acción Nacional (PAN). Nació en asamblea celebrada del 14 al 17 de septiembre de 1939, en la capital mexicana. Descollaron en ella Manuel Gómez Morín, Miguel Estrada Iturbide, Jesús Garza y Acevedo, Carlos Ramírez Zetina e Isaac Guzmán Valdivia. Quedó registrado hasta el 2 de julio de 1948. Sus principios doctrinarios estaban contenidos en 14 puntos. Casi siempre presentó candidatos presidenciales, excepto en 1976. Su lema: Por una patria generosa y ordenada. Su publicación periodística: la revista quincenal La Nación.
  • Partido Nacional de Salvación Pública (PNSP). Nace en febrero de 1939 bajo las directrices de Francisco Coss, Bernardo Mena Brito, Adolfo Osorio y Luis del Toro. De origen militar y en oposición al régimen cardenista. Desaparece del campo político tras la derrota de su candidato Juan Andreu Almazán.
  • Partido Democrático Mexicano (PDM). Formado al calor electoral de 1945. Sostuvo la candidatura a la Presidencia de la República del licenciado Ezequiel Padilla Peñaloza. Pasado el tiempo electoral y derrotado éste en la contienda política, el partido desapareció.
  • Partido Popular Socialista (PPS). Fue prolongación del Partido Popular (PP). Se fundó el 20 de junio de 1948. El PPS, formado con muchas expectativas por trabajadores e intelectuales, quedó integrado en octubre de 1960. Tuvo inclinaciones marxistas-leninistas, muy en boga en esos tiempos. Fue partido único con principios socialistas. Destacado líder del PPS lo fue Vicente Lombardo Toledano. Después de aglutinar lo más valioso de la intelectualidad, se fueron retirando algunos elementos, como Diego Rivera, Narciso Bassols y Víctor Manuel Villaseñor. Su postura política fue luchar por el proletariado y en contra del imperialismo. 
  • Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM). Quedó fundado el 28 de febrero de 1954. Fue integrado por militares provenientes de la Revolución que no deseaban separarse de la política después de que el PRI desapareció de sus filas el sector militar. Lo integraron los generales Jacinto B. Treviño, Alfredo Breceda, Juan Barragán, Rafael Izaguirre, Raúl y Emilio Madero. Ha desaparecido del panorama político.
  • Partido Socialista Unificado de México (PSUM). Como su nombre lo indica, desde 1988 emprende diálogos con los partidos socialistas del país para buscar la unificación de las corrientes de izquierda en México, lo que cristaliza en convención de 1989. Los principales partidos firmantes fueron: Partido Socialista Revolucionario (PSR), Partido del Pueblo Mexicano (PPM), Movimiento de Acción Popular (MAP) y Movimiento de Acción y Unidad Socialista (MAUS). Posteriormente, se fortalece con la participación del Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT), la Unidad de Izquierda Comunista (UIC), el Movimiento Revolucionario del Pueblo (MRP), el Partido Patriótico Revolucionario (PPR), un grupo disidente del Partido Socialista de los Trabajadores (PST) que había fundado el Partido Mexicano Socialista (PMS) y una importante fracción priista (PRI), que participaba como Corriente Democrática(CD).
  • Partido del Pueblo Mexicano (PPM). Se formó en febrero de 1952 en el Distrito Federal, dirigido por Vicente Estrada. Con rapidez formaron filiales en varios estados de la República, y se conformó la Federación de Partidos del Pueblo Mexicano (FPPM).Participaron en las elecciones generales de ese año postulando como candidato al general Miguel Enríquez Guzmán. Estuvoestructurada como agrupación de izquierda, y dirigida por Pedro Martínez Toral y Marcelino García Barragán, entre otros. Después de perder las elecciones, la agrupación desapareció. Después Enríquez Guzmán se declaró anticomunista.
  • Partido de la Revolución Democrática. (PRD). Se integró con fuerzas del PSUM, del PT, y otros elementos de izquierda que se unen para postular al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano en su primer intento como candidato a la Presidencia de la República. A partir de 2006, con la segunda derrota del PRI, pasa a ocupar el puesto de segunda fuerza política del país, desplazando al tercer lugar a este partido, que durante 70 años fue el primero. Las fuerzas políticas interiores quedan divididas después de virulenta lucha que gana Acción Nacional por segunda vez consecutiva. Pese a las fracturas internas surgidas en 2006,  que se prolongaron buen tiempo, logró mantener la unidad de dirección.

Tras las elecciones de 2006, los partidos que lograron representación popular quedaron distribuidos, en la Cámara Baja del Congreso de la Unión o de Diputados, en la forma siguiente: PAN, 206; PRD, 127; PRI, 106; Verde Ecologista, 17; Convergencia, 17; PT, 12; Nueva Alianza, nueve; Alternativa, cinco; y un diputado independiente. En la Cámara Alta o de Senadores, obtuvieron las curules siguientes: PAN, 52; PRI, 33; PRD, 26; Verde Ecologista, seis; Convergencia, cinco; PT, cinco, un senador independiente.

 

Arbitraje electoral.

Los elementos de arbitraje para otorgar el fallo político en favor de los triunfadores han tenido una participación importante, que con el tiempo se han venido perfeccionando. Lograda la Independencia del país en 1821, y después del efímero Imperio de Iturbide, se da comienzo a la vida presidencial en México. El advenimiento de un sistema democrático obligó a las nuevas fuerzas políticas del país a considerar las normas de elección que se iban adquiriendo y adaptando sobre la marcha. El voto popular se manifestó por medio de la representación camaral, que era una forma práctica de abreviar recuentos sin perder legalidad. Así se le otorgaba la victoria a quien merecía el voto mayoritario de la ciudadanía.

En los tres niveles: nacional, estatal y municipal, la tarea de manejar las votaciones se fue delegando, desde el principio, en manos de los alcaldes y jefes políticos y, en infinidad de casos, en la decisión de los caciques regionales. Estos personajes aplicaban las reglas que los grupos en el poder establecían para cumplir con los procesos electorales.

Fue hasta 1946 cuando se hace el primer esfuerzo para normar el proceso, y se crea la Comisión Federal de Vigilancia Electoral, estando integrada por el secretario de Gobernación, un miembro del gabinete, un diputado, un senador de la República y dos representantes de partidos significativos; al mismo tiempo se nombró un Consejo de Padrón. Ante la necesidad de superar las funciones de dicha comisión, en 1951 se le faculta registrar nuevos partidos políticos y a emitir constancias de mayoría a los triunfadores. Con el afán de alcanzar óptima superación en esta tarea, en 1973 se crea la Comisión Federal Electoralen la que participa un representante de cada partido registrado.

Un paso democrático más se da cuando en 1977 aparece la Ley de Organizaciones Políticas y Procesos Electorales (LOPPE), que ya consideró los esfuerzos dispersos. Se hizo una modificación, al agregar a la comisión en funciones un notario público.

En 1987, por ley, se establece que el proceso electoral quede bajo jurisdicción de los poderes Ejecutivo y Legislativo, los partidos políticos y la ciudadanía. Los defectos de este sistema orillaron a que la Constitución se modificara, y en 1989 se reforma.

Pronto se estructura lo que será el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (COFIPE), que dio origen a la creación del Instituto Federal Electoral (IFE).Este organismo cuenta con personalidad jurídica y patrimonio propios.


Los partidos políticos en Guerrero.

En el territorio que actualmente conforma el estado de Guerrero, se desarrolló gran parte de la historia política que configuró el país en que vivimos.

Al surgir la Independencia, en esta región del sur predominó la vertiente política de los insurgentes comandada por los generales Vicente Guerrero y Nicolás Bravo. Los privilegios sociales que otorgaba el virreinato eran mínimos. Por eso la clase conservadora se reducía a unos cuantos españoles y criollos.

Las huestes del general Guerrero, que nunca hizo ausencia de estos lugares, mantuvieron viva la llama de la nacionalidad independiente. Su participación en el escenario político siempre fue manifiesta. Pese a su trayectoria insurgente, don Nicolás Bravo no dejó de oír las voces que le recordaran su origen de clase social. Esto motivó que tomara decisiones que lo colocaron en el grupo de los privilegiados, de los conservadores; incluso llegó a representarlos en el círculo masónico de la Logia Escocesa, que utilizaban como frente político. Así, en el sur del estado de México aparece la división social en dos partidos opuestos. Bravo era cabeza visible de un gran cacicazgo en el sur.

Otro cacicazgo en el sur, que se venía fortaleciendo tras la figura de Guerrero, lo fue el construido por el general Juan Álvarez, quien por muchos años tomó las decisiones políticas, incluso en el ámbito nacional. Cuando llega a la Presidencia de la República, con mayor razón el grupo republicano en el estado se consolida. Desde el triunfo insurgente esta parte del país se manifiesta republicana.

A la muerte de Juan Álvarez, va diluyéndose su influencia. La lucha por el poder sigue su marcha, y dentro del territorio guerrerense no se apaga la llama por la política. El grupo que se manifiesta más abiertamente es el del general reformista Vicente Jiménez, quien llega a enfrentarse con Diego Álvarez y las fuerzas conservadoras incrustadas en Chilapa. Al surgir los planes de La Noria y Tuxtepec, el general tixtleco se inclina por la antirreelección que proclama Porfirio Díaz y es factor de influencia para que llegue al poder. El estado de Guerrero se mantiene porfirista, al lado del héroe de la República. Pronto el general Díaz se extiende en el mandato presidencial, y revive las diferencias de grupo entre los mexicanos; incluso recibe críticas severas de sus adictos, como el general Jiménez en Tixtla.

Durante el Porfiriato no existieron los partidos; sin embargo, se permitió la existencia de grupos organizados, siempre y cuando ostentaran la nomenclatura de clubes políticos. Proliferaron en toda la nación. Ligado al grupo precursor de la Revolución Mexicana dirigido por Robles Domínguez, en 1900 se integró en Coyuca de Catalán el Club Liberal Ignacio Manuel Altamiranodirigido por ellicenciado José Inocente Lugo y su hermano José Trinidad; esta agrupación se hizo filial del Club Liberal Nacional Ponciano Arriaga; en 1909 desaparece, al incorporarse al Partido Antirreeleccionista que presidía el licenciado Emilio Vázquez Gómez. Este y otros clubes despertaban al recibir el mensaje de Madero que personalmente entregaba en el sur el ingeniero Octavio Beltrán.

En Iguala respondían positivamente Matías Chávez y Gabino Bandera Mata (quien asiste posteriormente a la convención de San Luís Potosí). En Huitzuco responden aceptando los hermanos Figueroa, quienes lanzan dos manifiestos en contra del porfirismo, en enero de 1911; y se van a la lucha armada; el club que dirigieron llevó el nombre de Juan Álvarez y estuvo al frente del mismo, en 1910, Fidel Fuentes.

Siguieron formalizándose varios clubes con fines electorales. Aparece en Coyuca de Catalán el Club Belisario Domínguez, el 11 de noviembre de 1916, en apoyo a Venustiano Carranza, dirigido por Feliciano Bailón y Desiderio Borja. Otro más, en 1919, llamado Savia Joven, en el mismo lugar, formado por Desiderio Borja en apoyo a las demandas campesinas.

Concluida la Revolución en su fase armada, vino la época de la estructura de la nueva sociedad. Comenzaron a formarse partidos que representaran la voluntad diversa de la ciudadanía, y tras las ideas liberales fueron integrándose las voluntades de un pueblo más politizado y menos avasallado.

Todas las tendencias políticas nacionales han tenido representación en la región sur del país, incluso después de integrarse Guerrero como entidad federativa.

En la época postrevolucionaria, los guerrerenses han participado en sendas contiendas electorales nacionales, que han resultado sangrientas y dolorosas; éstas fueron las celebradas en los años 1940 y 1945.

En las elecciones nacionales de 1939–40, el recién formado Partido Nacional de Salvación Pública llevó como candidato a la Presidencia de la República al general Juan Andreu Almazán, de origen guerrerense. Su arraigo político era indudable. La contienda se acaloró con la participación de grupos militares enfrentados al partido oficial, que candidateaba al también general Manuel Ávila Camacho. Los ánimos acalorados llegaron a derramar sangre en varios lugares del país, y mayormente en Guerrero.

En la siguiente contienda electoral, la de 1945, surge en oposición al candidato oficial el Partido Democrático Mexicano, que postula al licenciado Ezequiel Padilla. Los ánimos de la contienda anterior aún no cicatrizaban, y los enfrentamientos no tardaron en surgir. La candidatura de Padilla, también guerrerense de nacimiento, llegó al derramamiento de sangre en la entidad.

Los partidos que perdieron en las anteriores y dolidas elecciones, desaparecieron poco después; mas no se terminó el duelo popular. Perduraron por largo tiempo el luto y la inconformidad. Posteriormente se integra, para participar en otras elecciones, el Partido del Pueblo Mexicano haciéndose miembro de la FPPM, que postularía al general Enríquez Guzmán. Pero ya en Guerrero, aunque se participó con ánimo, no se alteró la calma política.

El partido considerado oficial, que ganaba las elecciones nacionales desde su creación, también arrasó durante sus tres etapas (PNR, PRM y PRI) en los comicios guerrerenses. El PRI dominó durante ese tiempo en las contiendas electorales del estado.

Cuando gana la gubernatura el licenciado Francisco Ruiz Massieu, el PRD obtiene algunas alcaldías, y en varios municipios se forman cabildos de coalición con ese partido. Comienza a tener fuerza el PRD en la entidad y gana representaciones en varios municipios; curules en la Cámara estatal y en ambas Cámaras del Congreso de la Unión. Y tras campaña enconada, logra obtener la gubernatura para el periodo 2005–2011, en que postulara al candidato triunfador C. P. Carlos Zeferino Torreblanca Galindo.

En el Siglo XX, todos los partidos de cobertura nacional tuvieron filiales en Guerrero. Con el tiempo, han surgido en la geografía local partidos que aparecen, y asimismo, desaparecen. Con la vehemencia con que surgió el movimiento de Genaro Vázquez (1931–1972), surgió el llamado grupo de los Cívicos (de la Asociación Cívica Guerrerense, 1966), y que al ampliarse llevó el nombre de Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR). Cuando aparece la guerrilla del profesor Lucio Cabañas (1941–1974) levanta las banderas de un grupo clandestino, que se llamó Partido de los Pobres, y duró el tiempo que estuvo activo, y en acción de armas, ese grupo guerrillero.

Antes de los comicios estatales de octubre de 2008, los partidos de representación popular en la Cámara estatal son: Partido de la Revolución Democrática (PRD), Partido Revolucionario Institucional (PRI), Partido Acción Nacional (PAN), Partido Convergencia (PC), Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Partido del Trabajo (PT), Partido Nueva Alianza (PNA, o Panal), Partido Alternativa Social Demócrata y Campesina (PASDC), y Partido Alianza por Guerrero (PAG).

(FMVH)