Miércoles  23 de julio de 2014.

Traducir

Spanish Chinese (Simplified) English French German Greek Italian Japanese Norwegian Portuguese Russian
  • Museo Regional de Guerrero en Chilpancingo
  • Pescado a la talla
  • Encomendero
  • Iglesia de Santiago Apóstol en Ometepec
  • Iglesia de Santa Prisca en Taxco
  • Con agua y flores, fragmento
  • Fábrica de hilados en El Ticuí
  • Monumento a los héroes de la Independencia en Iguala
  • Tlacololeros
  • Mural del Palacio Municipal de Tixtla de Guerrero
  • Zona arqueológica Tehuacalco
  • Entrada Fuerte de Acapulco
  • Monumento a la Bandera en Iguala
  • Museo de la Bandera en Iguala
  • Mural en la ciudad de Tixtla
  • Danza de Los Apaches
  • Santuario en Olinalá
  • Mujeres danzantes de Zitlala
  • Danza guerrerense
  • Ofrenda de Día de Muertos
Previous Next

Adquiera su ejemplar

  • Cartel Enciclopedia
  • Cartel Enciclopedia

Buscar en el contenido

  • image
  • Visita la Feria a La Bandera
  • image
Visitas desde el 24-Feb-2012
1050455
HoyHoy37
AyerAyer1265
Esta semanaEsta semana2503
Este mesEste mes27012
TodosTodos1050455
Día más visitado 05-21-2014 : 2537
UNITED STATES
US
Usuarios conectados 5

Diseño Web

Ing. Sandra de Jesús Sánchez

Ing. Fernando Sánchez Garibay

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Guerrero, Estado de

11. La Revolución de 1910.

Moisés Ochoa Campos en su libro Historia del estado de Guerrero enumera, con acierto, las principales causas de la Revolución en el estado: la imposición de gobernadores que durante el Porfiriato procedían de otras partes del país; su despotismo, el continuismo que se produjo en el caso de algunos de ellos y el menosprecio con que se trataba al pueblo; el caciquismo regional; la cancelación del sufragio; las levas y trabajos forzados; las injustas cargas tributarias, entre las que destacaba el impuesto personal que se pagaba por el sólo hecho de vivir; el latifundismo imperante; el desastre agrícola, que incluía la explotación del indígena; el jornal diario de 21 centavos, que era el más bajo de la República y condenaba a la miseria a los peones; la bancarrota minera; pero, como afirma el citado autor, sobre todo “el anhelo de un cambio político y social que acabara con el feudalismo imperante y abriera nuevos rumbos al estado”.

En abril de 1901 Rafael Castillo Calderón encabezó el primer levantamiento armado contra Porfirio Díaz. La rebelión se institucionalizó con el Plan del Zapote, firmado en Mochitlán, y fue dura y sangrientamente reprimida por Victoriano Huerta, lo que valió que el anciano dictador lo ascendiera a general brigadier.

Gonzalo Ávila Díaz, originario de Tepecoacuilco, en 1905 inició la lucha agraria en Guerrero, precursora del movimiento zapatista. Ávila Díaz y Salustio Carrasco Núñez, según una antigua tradición, fueron los verdaderos autores del Plan de Ayala, proclamado el 28 de noviembre de 1911, pues ellos se lo enviaron a Otilio Montaño dentro de un bastón barrenado.

Eucaria Apreza, de Chilapa, reunió en su casa a los partidarios del maderismo y, después de 1910, aportó fuertes cantidades de dinero para apoyar el movimiento revolucionario. (v. Apreza García, Eucaria.)

Luis Rivas Iruz, en 1908, alcanzó notoriedad atacando al porfirismo por medio de la prensa y fue el organizador de los primeros grupos maderistas.

El historiador Vicente Fuentes Díaz afirma en su Historia de la Revolución en el estado de Guerrero que fue Huitzuco la cuna del primer club antireeleccionista, fundado en enero de 1910 por el ingeniero Octavio Bertrand, emisario personal de Madero, quien dejó formalmente comprometidos a José Inocente Lugo y Matías Chávez, en Iguala, y a los vecinos de Huitzuco, encabezados por los hermanos Ambrosio, Rómulo y Francisco Figueroa, Fidel Fuentes, Martín Vicario y Agustín Abundes.

Huitzuco fue también el escenario donde sonaron los primeros disparos de la Revolución, en Guerrero, el 28 de febrero de 1911. Los maderistas resistieron en esa población la embestida de los rurales, con las armas que les había enviado Alfredo Robles Domínguez. La chispa incendió casi todo el territorio guerrerense, al enterarse los surianos que el presidente Díaz había suspendido las garantías individuales en el país. Julián Blanco tomó Tierra Colorada y Hueycantenango, apoyado económicamente por Eucaria Apreza; y Amado Rodríguez Espinoza inició la Revolución en la región de Chilapa.

Para abril de 1911 se habían levantado en armas, además de los enunciados, Jesús H. Salgado, en Teloloapan; Laureano Astudillo, en Tixtla, y Pedro Pineda, en Zitlala. Los hermanos Enrique y Pantaleón Añorve se apoderaron de Ometepec; Manuel Meza e Isidoro C. Mora entraron victoriosos en Ayutla. Tomás Gómez y Manuel Villegas tomaron, sucesivamente, San Jerónimo, Tecpan y San Luis.

En Tierra Caliente los hermanos Alfredo, Leonel, Héctor y Homero López se posesionaron de Coahuayutla, La Unión, Zihuatanejo, Pantla y Petatlán. En la zona de La Montaña, Juan Andreu Almazán tomó Huamuxtitlán y Tlapa. El 14 de mayo de 1911 Julián Blanco, en un audaz asalto, se adueñó de Chilpancingo, que estaba defendida por 800 soldados de línea. Un día antes había caído Iguala en manos de los Figueroa y de Martín Vicario. Sólo Acapulco, de las plazas importantes, permanecía en poder de las tropas porfiristas, pero el 10 de mayo, Añorve, Centurión y Mariscal le pusieron sitio y, al fin, cayó en poder de los revolucionarios el 2 de junio del referido año de 1911.

Los seguidores de Madero, prácticamente dueños del territorio guerrerense, nombraron gobernador provisional al profesor Francisco Figueroa Mata, quien desempeñó el cargo del 17 de mayo al 30 de noviembre del mismo año. La Revolución había triunfado en Guerrero.


Tropas maderistas a las afueras de Chilapa. En primer plano Juan Andreu Almazán (Foto: Los Salmerón. Un siglo de fotografía en Guerrero).

Porfirio Díaz renunció a la Presidencia y se embarcó rumbo a Europa, habiéndose firmado antes los funestos Tratados de Ciudad Juárez.

El gobernador Figueroa expidió su Decreto 1 aboliendo las odiosas prefecturas políticas y los juzgados especiales. En su Decreto 2 suprimió el impuesto personal. Después restableció el municipio libre, normalizó la marcha del estado y, en su Decreto 3, convocó a elecciones para gobernador, en las que resultó triunfador el licenciado José Inocente Lugo, quién asumió su cargo el 1 de diciembre de 1911. De este modo, el licenciado Lugo fue el primer gobernador libremente elegido por el pueblo.

12. Periodo post revolucionario.

Con las muertes de Emiliano Zapata (1919) y de Venustiano Carranza (1920) se cierra la segunda década del Siglo XX, al tiempo que la rendición de Villa ante el gobierno en 1920 permite la tranquilidad para consolidar la reconstrucción nacional.        

Las figuras políticas y los gobiernos de Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles marcaron estos años; en 1918 había vuelto al poder, en Guerrero, Francisco Figueroa Mata, que desconoció en abril de 1919 al presidente Carranza y prestó grandes auxilios al general Álvaro Obregón cuando éste se refugió en Guerrero después de su escapatoria de la Ciudad de México.

Fue gobernador obregonista (1921–1925) el licenciado Rodolfo Neri, salvo el paréntesis del 30 de noviembre de 1923 al 19 de marzo de 1924, en que lo despojó del mando el delahuertista Urbano Lavín. (v. Neri Lacunza, Rodolfo).

El gobernador Héctor F. López inició su periodo el 1 de abril de 1925, y dos meses después promovió ante el Congreso la reforma a la Ley del Municipio Libre, a efecto de adoptar la representación proporcional en las elecciones de ayuntamientos, lo cual resultó muy avanzado para la época. (v. López Mena, Héctor F.)

Panorámica de Chilapa hacia 1930 (Foto: Los Salmerón. Un siglo de fotografía en Guerrero).