García Jarquín, Casiano

Pintor. Nació el 9 de marzo de 1950 en la población denominada Huehuetán, perteneciente al municipio de Azoyú, región de la Costa Chica del estado de Guerrero. Sus padres: Arnulfo García y Amelia Jarquín.

Siendo un niño que cursaba estudios elementales se vio precisado a suspenderlos a causa de la muerte de su padre.

De origen campesino –pero dotado de gran sensibilidad–, a los 22 años de edad cambia los instrumentos de labranza por los pinceles; al abandonar su pueblo se traslada a Acapulco y –aunque empieza como albañil para subsistir– poco a poco se adapta con facilidad, y en breve tiempo se convierte, de vendedor de cuadros instantáneos en el malecón, en pintor de acuarelas que realiza con habilidad innata, y son adquiridas sin regateo por los turistas.

Sus cuadros dan la vuelta al mundo. En sus paisajes persisten las flores y la mujer; pero ésta no portadora de erotismo, sino como colectora de flores. Las pinturas tienen un sello especial que le ha permitido ser conocido y reconocido.

Desde niño miró a las mujeres de su pueblo esbeltas y firmes como parotas; frondosas y erguidas como palmeras; de andar suave y levitado, con una bandeja de flores en la cabeza; de ropajes humildes y fosforescentes, con las manos firmes y sin movimiento aparente.


El Mercado (2008).

Pinta de ocho a diez horas diarias. No sabe cuántas obras ha pintado. Hoy los Casianos cubren los muros de galerías mexicanas en Estados Unidos, Francia, Holanda, Alemania, etc., donde los cuadros, los campos floridos lucen en todo su esplendor. “Semejante a cultivar flores, es pintarlas…”

En el XXVIII Congreso Mundial de Poetas (WCP) realizado en el Puerto de Acapulco, el 12 de octubre de 2008, recibió el primer lugar dentro de la muestra plástica “Poesía Visual”, en la que participaron 21 artistas de diferentes partes del mundo, entre ellos varios guerrerenses; la obra ganadora fue Valle y flores.


Con agua y flores (2006).

El 4 de marzo de 2009 inauguró su exposición “El desarrollo del arte”, en la Casona de Juárez, en Acapulco, donde mostró algunos cuadros pocas veces exhibidos, ya que forman parte de la colección personal del pintor, y además su hija Magdalena García también expuso 24 de sus obras.

Continúa con su obra en la ciudad y Puerto de Acapulco, en su casa, en el Museo Casiano.

 (ETA/BJD)